Skyfall, el último largometraje de la mítica saga de películas del espía James Bond, fue uno de los mayores éxitos de crítica y taquilla (1.000 Millones de Dólares) del año pasado. Gran parte del éxito cosechado se debió a la implicación del director Sam Mendes, que consiguió una perspectiva familiar y excitante del personaje aunando infinidad de guiños a anteriores películas y explorando la perspectiva de dónde encajaría un agente secreto en la sociedad moderna.
Casi inmediatamente después del éxito que cosechó la cinta se empezaron a oír rumores de que el director podía estar dispuesto a volver para dirigir la siguiente entrega, sin embargo hoy hablando con Empire el bueno de Mendes ha confirmado que aunque consideró su vuelta ha tenido que desechar la idea por "otros compromisos de trabajo como el Rey Lear o Charlie y la fábrica de Chocolate que requerirán su total atención durante como mínimo el próximo año".

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